Ayer, mientras corría con algo de desgana por el Parque Lineal, recordaba una conversación intrascendente que mantuve hace ya un buen montón de años con una buena amiga durante la cual, después de rememorar la última 'hazaña' de nuestra vida crápula, concluíamos que éramos unos 'desgraciaos' y que siempre terminaríamos 'cagándola' a la más mínima oportunidad... Éramos así, más valía tenerlo en cuenta y disfrutarlo. Ahora las cosas han cambiado mucho, o quizá no... quizá todo esté en el aire y tire mi vida a la menor oportunidad. Prefiero pensar que no es así... en todo caso no pierdo mucho tiempo en eso... No importa cual sea 'mi naturaleza', de qué materia esté hecho... lo importante es lo que haga cada día... y pienso que, ahora, por fin, estoy actuando razonablemente bien. En aquella época las cosas no me iban nada bien, sentía un gran dolor, mis heridas eran todavía muy recientes, imaginaba todavía los puñales clavados en mi espalda y sangraba... Además seguía empeñado en ignorar todo el dolor y seguir enfrascado en las batallas perdidas, encima absolutamente desarmado. Bueno, las causas y los detalles de aquellas circunstancias no vienen ahora al caso, lo importante es que moralmente estaba bastante hundido y, contra el dolor, utilizaba todo tipo de remedios... una búsqueda compulsiva del placer poco efectiva. Pero también hacía algunas cosas buenas, alguna también por mi. Pensando en que si volvía a hacer las mismas cosas que solía hacer cuando era feliz volvería a serlo, retomé hábitos como la escritura y también volví a correr con alguna frecuencia. Eso sí que funcionaba. Durante el recorrido estaba sólo y podía pensar con tranquilidad en todo lo que me preocupaba. Tenía una lucidez inaudita en mi, todo estaba claro. Incluso empecé a imaginar una novela que contaba mi historia con mucho humor, conseguir des-dramatizarlo todo, incluso hacerlo divertido... todo se volvía más liviano. La sensación de bienestar una vez en casa al salir de la ducha me reconfortaba como nunca nada lo había hecho. Por eso creo que pocas medicinas son tan efectivas contra el dolor (el del alma, claro) como correr... Y, por eso, algún tiempo después, cuando el dolor era solo un mal recuerdo, cuando mi vida volvió a ser lo que yo quería que fuese, cuando dejé de confundir lealtades y volví a encontrar el amor, cuando todo estaba bien, fue el momento de comenzar una vez más y no parar de correr. Ya son unos cinco años los que llevo corriendo habitualmente y sí, ayuda a sentirse bien y hacer otro montón de cosas mejor. Si alguien tiene alguna duda sobre la felicidad que aporta le recomiendo que se quede un buen rato observando las sonrisas y las lágrimas de felicidad de los que cruzan la meta de cualquier maratón... el dolor que han experimentado la mayoría de ellos durante la carrera y durante los meses de entrenamiento ha sido extremo, pero este es un dolor que te hace crecer y te hace estallar de felicidad al llegar a la meta. El otro dolor, el que yo experimentaba, solo te hace más mezquino. Así, correr, se convierte ahora para mi en una medicina preventiva contra ese dolor que conocí.
Tal vez no pueda ser mejor... pero sí que puedo hacer algunas cosas buenas.
jueves, 9 de enero de 2014
jueves, 5 de diciembre de 2013
Balances
| Finalizando mi última carrera del circuito de este año |
Sigo sin poner fecha a mi debut en el Maratón... pero al menos pienso que ese sueño puede tener, algún día, fecha.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
I Trail Alcaraz
| Participantes en el I Trail de Alcaraz |
Salimos de la plaza, cuesta abajo y con muy buen ánimo, pero enseguida comienza la primera dificultad, la subida al "Sagrado Corazón" más fácil de lo que esperaba... pero tengo que caminar, además lo he hecho con demasiada antelación, cuando todavía era posible correr. A partir de aquí comienza una bajada casi continua bastante pronunciada y muy bonita, sobre todo en la parte final en la vega. La bajada se me hace muy larga... primero porque todavía no tengo la habilidad para correr por senderos a gran velocidad (me cuesta siempre que salgo a la montaña un poco adaptarme al terreno) y por otra parte porque no puedo evitar pensar en la siguiente subida. De todas formas esta es la parte de la carrera en la que más disfruto. Cuando ya físicamente es imposible seguir bajando más, comenzamos la ascensión al pueblo... tremenda, sobre todo porque una vez hemos llegado a la parte que parecía más alta, queda la ascensión al castillo. Aquí mis piernas dicen que no pueden más y tengo que subir caminando.
| Finalizando la primera vuelta |
Muy buena experiencia, he terminado agotado pero con ganas de volver a repetir pronto.
martes, 12 de noviembre de 2013
Objetivos

“La única diferencia entre un sueño y un objetivo es una fecha”
Edmundo Hoffens
martes, 29 de octubre de 2013
Correr por encima de nuestras posibilidades
miércoles, 9 de octubre de 2013
Indie vs Mainstream
Basta con salir a entrenar cualquier día, a cualquier hora y a cualquier sitio para darse cuenta de que esto de correr es absolutamente mainstream. Basta también con acercarse a cualquier carrera popular, por remoto que sea el pueblo en el que se celebra. Esto en Albacete es particularmente cierto, quizás porque la ciudad es pequeña y es más fácil de visualizar, pero también porque el circuito organizado por la Diputación Provincial tiene un notable éxito. Veintitantos años atrás resultaba extraño cruzarme con más de dos personas cuando salía a correr; por entonces yo mismo lo hacía de forma más bien esporádica, nada que ver con los 'concienzudos' entrenamientos de hoy. Pero está claro, hoy está de moda y a veces uno tiene la sensación de que todo el mundo corre; y no de vez en cuando, sino de forma habitual, incluso participando en competiciones. Sucede mucho en la música, en el cine y en otros campos; lo minoritario parece mejor, cuando algún artista consigue un cierto éxito y se convierte en un fenómeno de masas genera desconfianza entre los 'pioneros', entre los que siguieron al artista cuando no lo conocía nadie. Supongo que esto es una reacción absolutamente biológica, como parte del instinto de supervivencia tenemos tendencia a pensar que somos superiores a la mayoría de la gente, que formamos parte de una 'élite'. Pero las matemáticas desmienten esto. Afortunadamente podemos usar la razón y quitarnos esos prejuicios. En muchas ocasiones lo mejor triunfa y es seguido por muchas gente, y lo mediocre cae en el olvido. En lingüística, por ejemplo, es evidente. Las lenguas más evolucionadas se imponen a otras preexistentes y evolucionan posteriormente para ser mejores, es decir para cumplir mejor su función que no es otra que comunicar. ¿Alguien piensa que el Latín se impuso a las lenguas vernáculas por la fuerza? Más bien sería porque resultaba mucho más útil para los que la apendían, pues les permitía comunicarse con un mayor número de personas y por lo tanto tener mayores probabilidades para prosperar. Siendo optimistas, siendo realistas, podemos pensar que lo mejor (muchas veces) triunfa... es cuestión de tener paciencia. En fin, está claro que mi deporte favorito está de moda y me alegro de ello y el hecho de que a los 15 años perteneciese a un equipo de atletismo (ahora tengo 45) no me hace mejor... sigo entrando en meta entre 'los del montón'. Me hace feliz compartir esta afición con un montón de gente. No puedo entenderlo de otro modo: Lo que es bueno para mi ¿por qué no va a serlo para el resto?
martes, 24 de septiembre de 2013
Albacete está en llano, Chinchilla en cuesta.
Cuando creé este blog la intención era escribir sobre todas esas cosas que me pasan por la cabeza cuando estoy corriendo... o al menos sobre algunas de ellas. El problema es que la mayoría de las veces las reflexiones suelen ser muy personales, y no siempre uno se siente con ánimo de 'exteriorizar' esos sentimientos. Es por eso que aparecen esas grandes lagunas entre las entradas. No es que no corra y menos que no piense... solo se trata de pudor. Sin embargo el pasado domingo, durante la VI Carrera Popular de Chinchilla estuve dándole vueltas a un tema que sí quería comentar aquí: ¿porqué soy tan lento en las carreras con desnivel? Me preocupa bastante sobre todo porque las carreras que más me gustan suelen ser de este tipo y, además, mi intención es acercarme en cuanto esté preparado al mundo del trail. Pero es cierto... la mayoría de las veces termino caminando en algún tramo. La explicación sencilla es que no entreno nunca cuestas; pero si tengo una forma física que me permite correr un medio maratón en menos de 1:40, ¿no debería poder encontrar un ritmo cómodo (por muy lento que este sea) para subir cualquier desnivel? Supongo que se trata de una cuestión psicológica, cuando voy demasiado lento me desespero y termino por caminar... además no soy nada sufrido la mayoría de las veces. La solución pasará por hacer la máxima cantidad de carreras de este tipo, ya que mis entrenamientos casi siempre serán en llano. Nuevo reto para este año: superar mi 'parálisis' ante las cuestas.
Esta es mi lenta carrera de Chinchilla, eso sí, algo mejor que la del año pasado:
Esta es mi lenta carrera de Chinchilla, eso sí, algo mejor que la del año pasado:
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