viernes, 7 de marzo de 2014

Nuevos 'retos'

Una de las cosas buenas de tener 45 años y encontrarse en una situación personal y profesional moderadamente cómoda es que, durante todos estos años, se han cerrado muchas puertas, se han cerrado muchos caminos y se han cosechado muchas decepciones. Pero, a pesar de eso, siempre he sido capaz de encontrar un nuevo camino. En ocasiones he tenido que dar interminables rodeos... pero he llegado dónde quería llegar, o al menos a otro sitio confortable. Ahora me encuentro con que, de momento, no puedo correr como solía hacerlo hace un par de semanas... pero ayer, durante el rodaje lentísimo que ahora hago, me sentí fenomenal. Todo tiene sus ventajas; rodar con las pulsaciones bajas, sin cansancio, es otra forma de disfrutar de la carrera. Me sentí muy bien trotando por el Parque Lineal, escuchando música y pensando cómo sería mi vida de corredor popular durante este tiempo de espera antes del diagnóstico. No pintaba mal, correr así es agradable y en cuanto a la competición sí, la echaré bastante de menos... pero al menos en la Media de Albacete participaré... solamente es cuestión de buscar a alguien a quién acompañar para ayudarle a bajar de 2:00 horas... y para el primer 10K homologado de Albacete (en el que tanto deseaba participar con la intención de bajar, de una vez por todas, de 45') tengo pensado también acompañar a alguien que se esté iniciando y quiera terminar su primer 10K... si es en menos de una hora mucho mejor... Se puede seguir disfrutando del running... es cuestión de buscar otros estímulos y otras metas. Eso sí, como me den el alta.... no quiero ni pensar los kilómetros que voy a hacer para celebrarlo...
Este es el tipo de rodajes 'placenteros' que estoy haciendo ahora:



jueves, 6 de marzo de 2014

Otra forma de correr

Para  la repetida pregunta ¿tú por qué corres? siempre he tenido una respuesta rápida, seguida de cientos de respuestas más detalladas: 'corro, porque puedo hacerlo'. Evidentemente esta debe ser la primera premisa, si no pudiera hacerlo tendría que buscar otras formas de alcanzar las satisfacciones y las metas que consigo corriendo (sentirme bien, estar de mejor humor, relajarme, reflexionar, despejar mi mente, estar en forma, preocuparme por mi salud, cuidarme, ... y en general: ser mejor de lo que sería si no lo hiciera) pero resulta que puedo hacerlo y, además, me gusta. Es a la vez una obligación y una cierta responsabilidad: he encontrado una forma fácil y divertida (aunque en ocasiones tenga que forzar mi voluntad, que, bien pensado, es uno de los beneficios que obtengo) de obtener pequeñas y grandes satisfacciones. Digo que es una responsabilidad porque a veces lo veo como un regalo ... algo que muchas personas no pueden hacer y que, algún día (pensaba que cuando fuese muy viejecito...) dejaría de tener. Así que así era... en primer lugar y sobre todo: 'corro porque puedo hacerlo'.

Pero resulta que un día, uno decide que hay que volver a hacer una prueba de esfuerzo... ya han pasado cuatro años desde la última y además la idea de correr un primer maratón planea cada vez con más frecuencia por mi cabeza. Así que, como uno es una persona razonablemente prudente, me someto a esta prueba con la secreta intención de obtener el visto bueno del médico para comenzar la preparación de un maratón, poco a poco, sin una fecha elegida todavía. Pero resulta que en lugar de ese plácet lo que obtengo es la 'sugerencia' de visitar a un cardiólogo para encontrar la causa de las alteraciones que han aparecido en mi electrocardiograma en la fase de máximo esfuerzo y durante los primeros minutos de la recuperación. De momento no hay que preocuparse, pero de momento hay que retirarse de la competición, del trail y olvidarse de series, cuestas  y todo aquello que solemos llamar 'calidad'. De momento estoy haciendo unos rodajes suaves 'estupendos' ... como aquellos que hacía hace años cuando me iniciaba en esto... pero ahora  sin subir pulsaciones (algo he mejorado en estos años). Tampoco está mal correr 8, 10 o 15 kilómetros sin disparar mis pulsaciones, manteniendo un ritmo en torno a 5:30... no está mal si es una transición... Esto parece que va para largo... no es urgente y estoy en lista de espera en la Seguridad Social...me dicen que, con un poco de suerte, para el verano tendré un diagnóstico. De momento intento no preocuparme demasiado (aunque en la era de internet es casi imposible... intenta si no a introducir 'atletismo' y 'problemas coronarios' en el buscador de google y verás que obtienes...) y buscar otra forma de correr... más 'zen'. Ahora mi objetivo cada día que salgo es ver el pulsómetro lo más bajo posible... a ver si soy capaz de correr 'sin despeinarme'... ¡vamos! un poco más despacio ¡tú puedes!.

miércoles, 5 de febrero de 2014

XV Vuelta a la Peña de San Blás

Un año más esta prueba a supuesto mi debut en el Circuito de Carreras Populares Diputación de Albacete. Un año más, también para no romper la tradición, he hecho un tiempo peor que el del año anterior (y ya van cuatro). Me gusta esta carrera, a pesar de que cada vez la corro peor, será el punto de sufridor que todo corredor popular tiene que tener. El caso es que el balance de la carrera es positivo, a pesar de que tuve que caminar incontables veces y bajé las cuestas como si temiese hacerme daño. A pesar también de que el tiempo, como corresponde a estas fechas, no fue demasiado apacible.  Pero me quedo con lo positivo. La salida fue buena, y el ritmo hasta el kilómetro cinco (aproximadamente) en el que dejé de correr por primera vez, fue muy bueno. Incluso llegué a hacer un segundo kilómetro en torno a 4:00... Pero, por primera vez, antes de 'coronar' Puerto Lope, tuve que caminar... y a partir de ese momento la carrera se me fue de las manos. A la menor cuesta tenía que dejar de correr. Cuando me detenía, no podía quitarme de la cabeza mis pretensiones de participar en pruebas de trail... mucho tengo que mejorar si no quiero pasar por un sufrimiento extremo. De momento este fin de semana no compito en ninguna prueba, y el siguiente fin de semana voy a Bienservida, a medirme de nuevo con el trail. Me encanta, aunque corra fatal, aunque suba penosamente... Es lo que quiero hacer, así que esta semana, a entrenar.

Esta es mi desastrosa carrera en Elche de la Sierra desde el punto de vista de Garmin...


viernes, 24 de enero de 2014

Mitja Marató Internacional Villa Santa Pola

Esperando la salida
He dejado pasar unos días antes de entrar a comentar lo que yo llamaría 'un buen día' para poder verlo con perspectiva y sin perder ni un detalle, con el objetivo de hacer una crónica acorde con lo que ha supuesto para mi esta carrera. No sé si lo habré conseguido. Lo primero señalar el hecho de que el año pasado, pese a estar inscrito desde el mes de julio, no pude acudir a esta carrera que tanto me gusta por culpa de la gripe. Por eso los días previos estaba sumido en un estado un tanto hipocondríaco... son malas fechas para la gripe. Afortunadamente, esta vez llegué sano y salvo a la cita. Llevamos ya unos años coincidiendo en esta carrera Ángel, Pedro y yo, por lo que además supone una buena oportunidad para reencontrarnos y charlar largo y tendido, sobre todo con Ángel qué, como vive en Cartagena, llevamos mucho más tiempo sin verlo. Con Pedro quedé para salir desde Albacete a las 6:00, con Ángel quedamos ya en Santa Pola porque él viajaba desde Cartagena.

El viaje, a pesar del madrugón, muy agradable charlando de todo, más allá de la propia carrera. Como siempre, llegamos con muchísimo tiempo a la carrera, por lo que nos dio tiempo a recoger el dorsal sin agobios y a buscar una cafetería dónde desayunar tranquilamente y esperar a Angel, que apareció puntualmente sobre las 8:30. El día amenazaba lluvia, pero estábamos bien preparados para todo tipo de tiempo, no en vano el equipaje parecía preparado para toda una semana más que para una carrera... esto también suele pasar, sobre todo en invierno. Nos gusta llevar varias alternativas para poder elegir bien qué ponernos para correr. Finalmente yo opté por mis mallas cortas de Hoko, mi nueva camiseta termica de Hoko y encima una camiseta muy fina. Prácticamente estrenaba zapatillas, pues mis nuevas Saucony Ride solo me las había puesto un par de veces (tenían menos de 15 kilómetros). Para la previsible lluvia de la salida me puse un poncho de los chinos... afortunadamente no hizo falta y lo pude tirar inmediatamente y seco.

Multitudinaria salida

Calentamos muy poco, sabíamos que la salida no iba a ser precisamente explosiva, por lo que tendríamos tiempo de calentar en los primeros kilómetros. Cuando llegamos a nuestro cajón (el de 1:30 a 1:40) prácticamente no cabía un alfiler, pero aun así pudimos encontrar nuestro hueco. Y en pocos minutos comenzamos a rodar, todos muy juntitos. En los primeros metros perdía a Pedro, que, como de costumbre iba a bajar de 1:30, con Ángel pude rodar un par de kilómetros, pero también terminé por perderlo... demasiado rápido para mi. Así que el resto de la carrera la hice solo (bueno esto es mucho decir teniendo en cuenta que éramos más de 8300 corredores)... pero afortunadamente pude mantener un buen ritmo casi hasta el final. La lluvia comenzó a los pocos kilómetros, pero nunca me ha importado mojarme una vez estoy corriendo, más bien al contrario me suele resultar incluso agradable correr bajo la lluvia. El comportamiento de mis mallas Hoko fue espectacular, parecía magia descubrirlas secas una vez finalizada la carrera. La carrera me resultó muy cómoda y me lo pasé muy bien. Durante los primeros kilómetros veía en mi Garmin ritmos en torno a 4:30 y, como me encontraba muy cómodo pensaba: 'cinco kilómetros más a este ritmo a ver que pasa'. Así transcurrió toda la carrera, manteniendo un buen ritmo y muy animado por el público y los puntos de animación  de la organización. Aunque flaqueé un poco en los últimos kilómetros, la verdad es que terminé muy contento con mi tiempo (mi segundo mejor tiempo en una media maratón, por debajo de 1:40 en tiempo real), sobre todo teniendo en cuenta lo malos que fueron mis entrenamientos previos.

La temporada acaba de empezar, y no estoy tan mal de forma como esperaba... así que habrá que esforzarse un poco más y buscar nuevos retos.

Lo mejor la compañía de los amigos y el gran ambiente festivo vivido y, como no, el arrocito final.
Arrocito reparador


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jueves, 9 de enero de 2014

Contra el dolor

Ayer, mientras corría con algo de desgana por el Parque Lineal, recordaba una conversación intrascendente que mantuve hace ya un buen montón de años con una buena amiga durante la cual, después de rememorar la última 'hazaña' de nuestra vida crápula, concluíamos que éramos unos 'desgraciaos' y que siempre terminaríamos 'cagándola' a la más mínima oportunidad... Éramos así, más valía tenerlo en cuenta y disfrutarlo. Ahora las cosas han cambiado mucho, o quizá no... quizá todo esté en el aire y tire mi vida a la menor oportunidad. Prefiero pensar que no es así... en todo caso no pierdo mucho tiempo en eso... No importa cual sea 'mi naturaleza', de qué materia esté hecho... lo importante es lo que haga cada día... y pienso que, ahora, por fin, estoy actuando razonablemente bien. En aquella época las cosas no me iban nada bien, sentía un gran dolor, mis heridas eran todavía muy recientes, imaginaba todavía los puñales clavados en mi espalda y sangraba... Además seguía empeñado en ignorar todo el dolor y seguir enfrascado en las batallas perdidas, encima absolutamente desarmado. Bueno, las causas y los detalles de aquellas circunstancias no vienen ahora al caso, lo importante es que moralmente estaba bastante hundido y, contra el dolor, utilizaba todo tipo de remedios... una búsqueda compulsiva del placer poco efectiva. Pero también hacía algunas cosas buenas, alguna también por mi. Pensando en que si volvía a hacer las mismas cosas que solía hacer cuando era feliz volvería a serlo, retomé hábitos como la escritura y también volví  a correr con alguna frecuencia. Eso sí que funcionaba. Durante el recorrido estaba sólo y podía pensar con tranquilidad en todo lo que me preocupaba. Tenía una lucidez inaudita en mi, todo estaba claro. Incluso empecé a imaginar una novela que contaba mi historia con mucho humor, conseguir des-dramatizarlo todo, incluso hacerlo divertido... todo se volvía más liviano. La sensación de bienestar una vez en casa al salir de la ducha me reconfortaba como nunca nada lo había hecho. Por eso creo que pocas medicinas son tan efectivas contra el dolor (el del alma, claro) como correr... Y, por eso, algún tiempo después, cuando el dolor era solo un mal recuerdo, cuando mi vida volvió a ser lo que yo quería que fuese, cuando dejé de confundir lealtades y volví a encontrar el amor, cuando todo estaba bien, fue el momento de comenzar una vez más y no parar de correr. Ya son unos cinco años los que llevo corriendo habitualmente y sí, ayuda a sentirse bien y hacer otro montón de cosas mejor. Si alguien tiene alguna duda sobre la felicidad que aporta le recomiendo que se quede un buen rato observando las sonrisas y las lágrimas de felicidad de los que cruzan la meta de cualquier maratón... el dolor que han experimentado la mayoría de ellos durante la carrera y durante los meses de entrenamiento ha sido extremo, pero este es un dolor que te hace crecer y te hace estallar de felicidad al llegar a la meta. El otro dolor, el que yo experimentaba, solo te hace más mezquino. Así, correr, se convierte ahora para mi en una medicina preventiva contra ese dolor que conocí.
Tal vez no pueda ser mejor... pero sí que puedo hacer algunas cosas buenas.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Balances

Finalizando mi última carrera del circuito de este año
Con la carrera de Pétrola termina mi participación, por este año, en el Circuito de Carreras Populares de Albacete. Por fin he conseguido completar las 18 pruebas necesarias para puntuar (concretamente 5 de especial dificultad, 2 medios maratones, 7 pruebas de corta distancia y 4 de media distancia). El mes de diciembre suele ser un mes de balances y de evaluación yo destacaría dos cosas (hablando de running, claro): haber conseguido bajar de 1:40 en en medio maratón y haber debutado (aunque tímidamente) en el mundillo del trail running. De Ambas cosas me alegro enormemente y, en su momento, los viví con mucha satisfacción; pero, lo mejor de todo es, que a la hora de hacer balance. solamente he pensado en aquellas cosas que he consguido... los objetivos que me marqué a principio de año y no he podido lograr han quedado ahí, pendientes para otro año. Soy positivo, lo importante es el camino que he recorrido, no los pasos que he dejado de dar. Evidentemente debo ser más constante en los entrenamientos y también tengo que mejorar mi forma de correr (corro fatal, lo que me sorprende es que con mi penoso estilo consiga la velocidad que consigo). Ya llegará el mes de enero para pensar en las nuevas metas. De momento, seguir entrenando pensando en el Medio Maratón de Santa Pola  (19 de enero) y  terminar el año corriendo en la Sansilvestre.
Sigo sin poner fecha a mi debut en el Maratón... pero al menos pienso que ese sueño puede tener, algún día, fecha.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

I Trail Alcaraz

Participantes en el I Trail de Alcaraz
Cuando tenía unos catorce años no había oído nunca hablar del trail y no creo que por entonces, los 80's del pasado siglo, existiese como tal. Lo que sí tenía claro era que me encantaba correr y también me encantaba la montaña, así que me imaginaba que una modalidad deportiva que consistiese en correr por la montaña sería mi deporte favorito. Desde hace unos años el trail running, tiene bastante presencia y últimamente se ha popularizado tanto que parece que va a ser un boom dentro del boom de las carreras populares. Es el deporte de moda. Así que ahora tengo mucho más fácil practicar aquel que, con catorce años, imaginaba que sería mi deporte. Desgraciadamente mi forma física está todavía muy lejos de permitirme disfrutar, como me gustaría, de él... pero, gracias a los años que llevo dedicándome, con más o menos constancia, al running puedo participar en este tipo de pruebas, aunque con el único objetivo de terminar la prueba y pasarlo bien. Por fin el pasado 17 de noviembre tuve la oportunidad de participar en mi primera carrera de trail: el I Trail de Alcaraz. La prueba no era muy exigente para lo que suelen ser este tipo de carreras: 17,5 kilómetros con un desnivel positivo  de unos 600 metros más o menos, por eso creo que era ideal para iniciarme.
Salimos de la plaza, cuesta abajo y con muy buen ánimo, pero enseguida comienza la primera dificultad, la subida al "Sagrado Corazón" más fácil de lo que esperaba... pero tengo que caminar, además lo he hecho con demasiada antelación, cuando todavía era posible correr. A partir de aquí comienza una bajada casi continua bastante pronunciada y muy bonita, sobre todo en la parte final en la vega. La bajada se me hace muy larga... primero porque todavía no tengo la habilidad para correr por senderos a gran velocidad (me cuesta siempre que salgo a la montaña un poco adaptarme al terreno) y por otra parte porque no puedo evitar pensar en la siguiente subida. De todas formas esta es la parte de la carrera en la que más disfruto. Cuando ya físicamente es imposible seguir bajando más, comenzamos la ascensión al pueblo... tremenda, sobre todo porque una vez hemos llegado a la parte que parecía más alta, queda la ascensión al castillo. Aquí mis piernas dicen que no pueden más y tengo que subir caminando.
Finalizando la primera vuelta
La bajada desde el castillo hasta la plaza del pueblo para culminar la primera vuelta debería haber sido trepidante... pero lo dejo para la próxima edición... mis piernas están tan fatigadas por la subida que no confío demasiado en ellas para bajar rápidamente... así que bajo con mucha prudencia. En la plaza la gente se vuelca con los que vamos llegando... y nos ofrecen agua, "Acuarius" y fruta. Paro para reponer líquidos (a pesar de que llevo mochila hidrante) y continuo. Desde aquí hasta la subida al "cerro de las antenas" voy bastante solo; muy descolgado de los que me preceden y  a muchos metros de los de atrás. En la subida al cerro alcanzo a un grupo numeroso de corredores que hacen lo posible para superar esas pendientes del 43% que nos llevan a las antenas... Es duro, pero no demasiado largo así que llego razonablemente bien. Tomo un poco de agua y comienzo el último tramo de carrera... que imagino será más bien cuesta abajo... lentamente pues no puedo pedir más a mis piernas. Me equivoco; la última subida a la plaza mayor del pueblo es  muy pronunciada y a estas alturas se me hace larguísima, pero consigo llegar. No hay nadie esperando en meta pues ya están finalizando, en el otro extremo de la plaza, los corredores de la prueba convencional (X Carrera popular de Alcaraz) y acaparan toda la atención.
Muy buena experiencia, he terminado agotado pero con ganas de volver a repetir pronto.