viernes, 7 de noviembre de 2014

METAS Y MARCAS


El 9 de mayo de 2010 debutaba en medio maratón, en Albacete y conseguía hacerlo en un tiempo oficial de 1:45:17 (por debajo de 1:45 en tiempo real);  todo eso después de llevar corriendo de forma habitual solamente desde octubre del año anterior y de haber estado lesionado más de un mes.  En esos momentos me pareció algo increíble, a miles de kilómetros por encima de mis expectativas. Eso me dio una gran confianza, pesaba que la progresión  continuaría y muy pronto estaría superando nuevas metas. Mi optimismo además estaba apoyado en los datos que me ofrecía el podómetro que usaba para correr (todavía no tenía mi Garmin), que medía de forma bastante halagadora (aunque sospechaba que había gato encerrado porque no me cuadraba hacer mejores tiempos en los entrenamientos que en las carreras oficiales). El 12 de junio de ese mismo año corrí por primera vez las 10 millas de Madrigueras y conseguí  hacerlo en un tiempo oficial de 1:13:27 (a 4:34, concretamente 4:39 en la primera vuelta y 4:29 en la segunda). La progresión estaba confirmada, el cielo era el límite. Sin embargo, a partir de entonces todo se ralentizó, incluso retrocedió muchas  veces (por ejemplo nunca más conseguí correr una distancia tan larga como la de Madrigueras a esa velocidad). Tuvieron  que pasar unos cuantos años (hasta el 9 de junio de 2013) para que mi tiempo de medio maratón bajase de 1:40… y nunca he conseguido hacer una marca de 10K por debajo de 45 minutos.  Algo ha pasado, la edad, los kilos de más, los parones,… o todo combinado. El caso es que mis expectativas iniciales se han matizado mucho. Lo cierto es que llevo mucho tiempo (años) libre de lesiones, entreno con cierto hedonismo y esto en el fondo no está mal. Quizás lo mejor sea aspirar a mantenerme más o menos en forma y libre de lesiones y a poder disfrutar de las carreras. Eso sí… me han dicho que en abril del próximo año se celebrará en mi ciudad el Campeonato de España de 10 km en ruta… una buena  oportunidad para bajar (por fin) de 45 minutos. Sin obsesionarse, pero con metas… son estas las que me mantienen activo.

lunes, 20 de octubre de 2014

XXVII Medio Maratón Ciudad de Hellín

Necesitaba correr un medio maratón para terminar de convencerme de que todo estaba bien, de que haber obtenido el alta medica significaba que no tenía ningún problema para seguir corriendo y que sólo era cuestión de entrenar lo suficiente para recuperar la forma que tenía antes del parón. Desde que corrí el primer medio maratón le perdí bastante el respeto a esta prueba, tanto que suelo pensar que un medio maratón lo puede terminar cualquiera (que esté dispuesto a esforzarse  durante unos meses siguiendo, más o menos, un plan). Pero como he corrido ya unos cuantos con desiguales sensaciones y resultados, también sé que puede hacerse muy largo. El medio maratón de Hellín además tiene alguna dificultad añadida: su perfil. No es que las cuestas sean una barbaridad... pero en una distancia tan larga se hacen notar. Sé que todavía me sobran unos cuantos kilos y me faltan muchos kilómetros para volver a estar 'fino', también sé lo duro que puede hacerse un medio maratón cuando se está todavía tocado por el último catarro... pero, a pesar de ello, necesitaba probarlo, y era muy importante llegar hasta el final lo suficientemente entero como para seguir entrenando con buen ánimo. Así que el domingo me pegué un buen madrugón para desayunar tranquilamente, recoger a Pedro e irnos a Hellín a correr. Como siempre, una vez que estás allí esperando recoger tu dorsal, intercambiando comentarios con otros corredores, saludando y charlando con los conocidos piensas que todo el esfuerzo merece bastante la pena. Esta era la segunda vez que participaba en esta prueba, la primera vez  acompañe a Manolo, que tuvo algún problema en una pierna, por lo que el ritmo que llevamos fue bastante suave. Mi objetivo ahora era fundamentalmente terminar, así que saldría tranquilo, a un ritmo cómodo para la primera vuelta y luego pues ya veríamos... El resultado fue que estaba peor de lo que imaginaba, en los dos primeros kilómetros no lleve ninguna referencia del ritmo porque mi Garmin todavía no se había puesto en marcha y esto provocó que fuese un poco más rápido de lo que debía. Así que la segunda vuelta tuvo que ser más lenta que la primera. Cuando faltaban poco menos de dos kilómetros me recogió Pedro, que había terminado su carrera y regresado para acompañarme en el último tramo, mantuve bien el ritmo (ese ritmo lento que llevaba) e incluso aceleré a falta de un kilómetro, pensando en apretar un poco más en cuando tocase la pista (los últimos 300 metros se corrían en la pista de atletismo). No pudo ser, al tocar el tartán no me vi con fuerzas de mantener ese tirón hasta el final, así que regulé un poco y en los últimos 97 metros aceleré con todo lo que me quedaba. No estuvo mal, pues llegué a 3:15 que eso para mi es una buena velocidad (y frenando al final para no adelantar al corredor que estaba a punto de cruzar la meta, cosa que me parece sumamente ridícula si no es el primero). Al final 1:51:30, una de mis peores marcas pero muy contento de haber vuelto. La próxima vez un poco mejor.


viernes, 3 de octubre de 2014

VII Carrera Popular de Chinchilla. El retorno.

Con algunos kilos de más y algunos kilómetros de menos he vuelto al circuito. No podía pasar esta oportunidad, Chinchilla está a solo 13 kilómetros de mi casa y es una de mis carreras favoritas. Por eso, el domingo, olvidando el cansancio acumulado durante la semana, el bajo estado de forma y todo el saco de excusas que tenía preparado, me calcé mis viejas Saucony Ride para terminar de destrozarlas y, como siempre con el tiempo justo, me fui a Chinchilla. La primera impresión fue genial, al ver el estupendo ambiente previo a la carrera; las colas para los dorsales, los reencuentros, el particular sonido previo a la carrera, el gusanillo en el estómago. Quedé enganchado de nuevo desde el minuto uno. La carrera en sí fue bastante tranquila, me la tomé como si fuese nuevo en esto. Me puse por la cola y me dediqué básicamente a trotar y dejarme llevar, incluso caminé en las cuestas más empinadas (demasiado tiempo sin hacer cuestas). Así que el resultado fue bastante discreto, unos cuantos minutos más que el año anterior. Aún así estoy contento, he vuelto.

Esta es mi carrera de Chinchilla de este año


miércoles, 27 de agosto de 2014

¡Por fin!

Los meses de verano suelen ser para mi bastante caóticos en cuanto a entrenamientos se refiere. Alterno semanas de mucha actividad, con otras de 'alguna' actividad y muchas otras de nada. Eso, sumado al parón del que vengo, me ha provocado cierta desesperación por los escasos progresos que he ido obteniendo durante estos meses. Pero ayer, por fin, me salió (como por casualidad) un entrenamiento redondo, de esos que te suben la moral. Me tocaba hacer (según el plan que me hice de cara al Medio maratón de Hellín) 8 Km a 5:43 min/km, osea algo suave porque esta semana es de recuperación (aunque no tiene mucho sentido que lo sea, teniendo en cuenta que no he seguido el plan casi nada...) pero, como se me hizo algo tarde para salir, la temperatura ya no era tan agobiante como otros días. Me puse a correr y como me encontraba tan cómodo seguí y seguí... hasta llegar a La Pulgosa. Me salieron 11 Km. a un ritmo cómodo (5:38). Terminé muy bien, nada agotado y muy animado para seguir. Por fin pude ver que es posible que corra en Hellín; no terminaba de verlo claro estos días.

Este es mi entrenamiento de ayer desde el punto de vista de Garmin...


jueves, 10 de julio de 2014

Metas y planes

Nada más tener entre mis manos el informe de alta del cardiólogo, aunque no terminaba de creerme que no tenía nada después de todo lo que había pasado, me puse a pensar en la próxima meta, en la fecha de retorno a la competición. Participar en carreras ha sido lo que me ha mantenido corriendo de una manera más o menos constante durante los últimos cinco años. Ahora tengo muchas ganas de correr y no tengo que buscar planes o excusas para salir, pero sé que, con el tiempo, me simplificará mucho tener una base sobre la que salir a correr. Cuando estoy preparando una prueba y tengo un plan elaborado para ella es fácil porque cada día sé lo que toca, no tengo que pensar mucho ni motivarme especialmente… otra cosa es que luego cumpla el plan. El objetivo de mis planes es más bien servir de soporte o de justificación a mis salidas diarias. A partir de ahí puedo improvisar, pero prefiero tener algo. Por eso, ni corto ni perezoso me puse inmediatamente una meta: correr la XXVII Media Maratón Ciudad de Hellín el próximo 19 de octubre por debajo de 1:40. Y como una meta sin un plan no es más que una declaración de intenciones, me preparé un plan de entrenamiento que me llevase a esa meta.  Como soy de naturaleza optimista el objetivo me pareció incluso modesto. Bastó realizar la primera salida para comprender que estoy muy lejos de él. Solo tenía que hacer 8 kilómetros a 5:36 (un rodaje suave en ese plan) y estuve en torno a los 6 minutos el klómetro… además de que tuve que parar agotado por el kilómetro  5 más o menos. Evidentemente no estoy preparado para ese plan, han sido muchos meses de parón y ese  plan lo 'seguí' cuando mi tiempo de medio maratón estaba por 1:42; ahora, simplemente no tengo un tiempo de medio maratón, no creo que esté en condiciones de terminar uno. De todas formas ahí está mi plan… seguiré saliendo los días que me marque, o no saliendo, o saliendo otros días para hacer lo que pueda o lo que me apetezca. Para eso están mis planes. El 19 de octubre tal vez pueda participar en la media de Hellín, o tal vez no… espero habérmelo pasado muy bien por el camino, que es de lo que se trata.

jueves, 3 de julio de 2014

Reset

Por fin ayer quedó cerrado el capítulo del corazón, con final feliz. El cardiólogo me dio el alta con el diagnóstico de 'falso positivo en prueba de esfuerzo'. Gracias a la coronografía pudo ver que las coronarias estaban perfectamente y el ventrículo izquierdo estaba también sano. Así que parece que no hay ningún impedimento para que continúe corriendo como lo estaba haciendo antes de la prueba de esfuerzo. No va a ser tarea fácil ni de un día. Ha sido mucho el tiempo que he estado prácticamente parado, y se nota bastante. Además, el miedo a correr que he ido acumulando todos estos meses no ha desaparecido totalmente. Ha sido mucho tiempo interpretando cada latido como una anomalía como para ahora pensar que no pasa nada... si fuese tan fácil como hacer un 'reset'... Pero esto no funciona así, todo necesita una transición. Lo que sí tengo claro es que dentro de algún tiempo (todavía no se si días, semanas, meses,...) estaré mentalmente en la misma situación que estaba allá por el mes de febrero, antes de hacer la prueba de esfuerzo. Ahora no me siento así, todavía tengo miedos, pero se que esto pasará como han pasado tantas otras cosas que me han perturbado a lo largo de mi vida...Por eso puedo pensar en un plan de entrenamiento e incluso en próximas (o no tan próximas) competiciones. Este es el último 'entrenamiento' (si es que se le puede llamar así) que hice  (justo el día anterior de acudir al cardiólogo). Espero que el próximo sea muy diferente y marque un punto de inflexión para volver al 'lugar' dónde quiero estar. Que envida (sana) he pasado estos meses viendo a la gente correr feliz y despreocupada, quiero volver a ser feliz corriendo.





jueves, 5 de junio de 2014

Secretos del Corazón

Una de las conocidas ventajas de la práctica del 'running' es el alto nivel de conocimiento del funcionamiento del propio cuerpo que alcanza todo aquel que lo practica con la suficiente perseverancia. Aprendemos a escuchar cada molestia, cada dolor, cada sensación. Sin embargo, hay cosas tan silenciosas que la experiencia, por dilatada que sea, es incapaz de descubrir. Conjuras contra nuestra salud que se fraguan con mucho sigilo en algún rincón interior de nuestro cuerpo. Aunque no soy nada hipocondríaco si soy bastante prudente y siempre he sido consciente de esta posibilidad,  por ello, desde que comencé a correr un poco más en serio, asumí  la necesidad de someterme periódicamente a pruebas de esfuerzo. En mi tercera ergometría, tres días después de correr el Trail de Bienservida, me llevé una desagradable sorpresa: parece que mi corazón guardaba algún secreto. Así empezó una nueva etapa en mi vida 'runner', con los entrenamientos reducidos a rodajes muy suaves (siempre pendiente del pulsómetro), visitas al cardiólogo,  pruebas diagnósticas   y (cómo no, en la era de internet)  muchas lecturas sobre las 'tortuosas' relaciones entre atletismo y problemas cardíacos. Lo peor de todo han sido los tiempos de espera, el 19 de febrero me hacía la prueba de esfuerzo que me enviaba a cardiología y, después de un ecocardiograma y otra prueba de esfuerzo, el 29 de mayo me sometía a la prueba definitiva: el cateterismo. Ahora tenemos todas las piezas del puzle para un diagnóstico definitivo... que dadas las fechas y la situación de las listas de espera en el mejor de los casos se producirá el próximo mes. Pero ya no estoy muy preocupado porque el cateterismo salió bien: mis coronarias están perfectamente y mi ventrículo izquierdo está sano. De momento vuelvo a entrenar, interrumpí todas las actividades cuando el cardiólogo me dijo que había que 'coger el toro por los cuernos' y someterme a un cateterismo diagnóstico para salir de dudas. En ese momento sí que me asusté, tenía previsto participar en el Medio Maratón de Albacete (aunque para hacerlo con un trote suave) y mi participación quedo reducida a la de espectador, eso sí: muy entusiasta. Mi objetivo para este mes es empezar a perder el par de kilos que he acumulado con el parón y recuperar poco a poco el fondo. Con mantenerme activo durante el verano me doy por satisfecho. La competición no me preocupa demasiado; si ya no puedo ir a 4:40 en un medio maratón pero sí puedo ir a 5:00,  tampoco es que exista gran diferencia, no estaba precisamente en la élite.