miércoles, 27 de agosto de 2014

¡Por fin!

Los meses de verano suelen ser para mi bastante caóticos en cuanto a entrenamientos se refiere. Alterno semanas de mucha actividad, con otras de 'alguna' actividad y muchas otras de nada. Eso, sumado al parón del que vengo, me ha provocado cierta desesperación por los escasos progresos que he ido obteniendo durante estos meses. Pero ayer, por fin, me salió (como por casualidad) un entrenamiento redondo, de esos que te suben la moral. Me tocaba hacer (según el plan que me hice de cara al Medio maratón de Hellín) 8 Km a 5:43 min/km, osea algo suave porque esta semana es de recuperación (aunque no tiene mucho sentido que lo sea, teniendo en cuenta que no he seguido el plan casi nada...) pero, como se me hizo algo tarde para salir, la temperatura ya no era tan agobiante como otros días. Me puse a correr y como me encontraba tan cómodo seguí y seguí... hasta llegar a La Pulgosa. Me salieron 11 Km. a un ritmo cómodo (5:38). Terminé muy bien, nada agotado y muy animado para seguir. Por fin pude ver que es posible que corra en Hellín; no terminaba de verlo claro estos días.

Este es mi entrenamiento de ayer desde el punto de vista de Garmin...


jueves, 10 de julio de 2014

Metas y planes

Nada más tener entre mis manos el informe de alta del cardiólogo, aunque no terminaba de creerme que no tenía nada después de todo lo que había pasado, me puse a pensar en la próxima meta, en la fecha de retorno a la competición. Participar en carreras ha sido lo que me ha mantenido corriendo de una manera más o menos constante durante los últimos cinco años. Ahora tengo muchas ganas de correr y no tengo que buscar planes o excusas para salir, pero sé que, con el tiempo, me simplificará mucho tener una base sobre la que salir a correr. Cuando estoy preparando una prueba y tengo un plan elaborado para ella es fácil porque cada día sé lo que toca, no tengo que pensar mucho ni motivarme especialmente… otra cosa es que luego cumpla el plan. El objetivo de mis planes es más bien servir de soporte o de justificación a mis salidas diarias. A partir de ahí puedo improvisar, pero prefiero tener algo. Por eso, ni corto ni perezoso me puse inmediatamente una meta: correr la XXVII Media Maratón Ciudad de Hellín el próximo 19 de octubre por debajo de 1:40. Y como una meta sin un plan no es más que una declaración de intenciones, me preparé un plan de entrenamiento que me llevase a esa meta.  Como soy de naturaleza optimista el objetivo me pareció incluso modesto. Bastó realizar la primera salida para comprender que estoy muy lejos de él. Solo tenía que hacer 8 kilómetros a 5:36 (un rodaje suave en ese plan) y estuve en torno a los 6 minutos el klómetro… además de que tuve que parar agotado por el kilómetro  5 más o menos. Evidentemente no estoy preparado para ese plan, han sido muchos meses de parón y ese  plan lo 'seguí' cuando mi tiempo de medio maratón estaba por 1:42; ahora, simplemente no tengo un tiempo de medio maratón, no creo que esté en condiciones de terminar uno. De todas formas ahí está mi plan… seguiré saliendo los días que me marque, o no saliendo, o saliendo otros días para hacer lo que pueda o lo que me apetezca. Para eso están mis planes. El 19 de octubre tal vez pueda participar en la media de Hellín, o tal vez no… espero habérmelo pasado muy bien por el camino, que es de lo que se trata.

jueves, 3 de julio de 2014

Reset

Por fin ayer quedó cerrado el capítulo del corazón, con final feliz. El cardiólogo me dio el alta con el diagnóstico de 'falso positivo en prueba de esfuerzo'. Gracias a la coronografía pudo ver que las coronarias estaban perfectamente y el ventrículo izquierdo estaba también sano. Así que parece que no hay ningún impedimento para que continúe corriendo como lo estaba haciendo antes de la prueba de esfuerzo. No va a ser tarea fácil ni de un día. Ha sido mucho el tiempo que he estado prácticamente parado, y se nota bastante. Además, el miedo a correr que he ido acumulando todos estos meses no ha desaparecido totalmente. Ha sido mucho tiempo interpretando cada latido como una anomalía como para ahora pensar que no pasa nada... si fuese tan fácil como hacer un 'reset'... Pero esto no funciona así, todo necesita una transición. Lo que sí tengo claro es que dentro de algún tiempo (todavía no se si días, semanas, meses,...) estaré mentalmente en la misma situación que estaba allá por el mes de febrero, antes de hacer la prueba de esfuerzo. Ahora no me siento así, todavía tengo miedos, pero se que esto pasará como han pasado tantas otras cosas que me han perturbado a lo largo de mi vida...Por eso puedo pensar en un plan de entrenamiento e incluso en próximas (o no tan próximas) competiciones. Este es el último 'entrenamiento' (si es que se le puede llamar así) que hice  (justo el día anterior de acudir al cardiólogo). Espero que el próximo sea muy diferente y marque un punto de inflexión para volver al 'lugar' dónde quiero estar. Que envida (sana) he pasado estos meses viendo a la gente correr feliz y despreocupada, quiero volver a ser feliz corriendo.





jueves, 5 de junio de 2014

Secretos del Corazón

Una de las conocidas ventajas de la práctica del 'running' es el alto nivel de conocimiento del funcionamiento del propio cuerpo que alcanza todo aquel que lo practica con la suficiente perseverancia. Aprendemos a escuchar cada molestia, cada dolor, cada sensación. Sin embargo, hay cosas tan silenciosas que la experiencia, por dilatada que sea, es incapaz de descubrir. Conjuras contra nuestra salud que se fraguan con mucho sigilo en algún rincón interior de nuestro cuerpo. Aunque no soy nada hipocondríaco si soy bastante prudente y siempre he sido consciente de esta posibilidad,  por ello, desde que comencé a correr un poco más en serio, asumí  la necesidad de someterme periódicamente a pruebas de esfuerzo. En mi tercera ergometría, tres días después de correr el Trail de Bienservida, me llevé una desagradable sorpresa: parece que mi corazón guardaba algún secreto. Así empezó una nueva etapa en mi vida 'runner', con los entrenamientos reducidos a rodajes muy suaves (siempre pendiente del pulsómetro), visitas al cardiólogo,  pruebas diagnósticas   y (cómo no, en la era de internet)  muchas lecturas sobre las 'tortuosas' relaciones entre atletismo y problemas cardíacos. Lo peor de todo han sido los tiempos de espera, el 19 de febrero me hacía la prueba de esfuerzo que me enviaba a cardiología y, después de un ecocardiograma y otra prueba de esfuerzo, el 29 de mayo me sometía a la prueba definitiva: el cateterismo. Ahora tenemos todas las piezas del puzle para un diagnóstico definitivo... que dadas las fechas y la situación de las listas de espera en el mejor de los casos se producirá el próximo mes. Pero ya no estoy muy preocupado porque el cateterismo salió bien: mis coronarias están perfectamente y mi ventrículo izquierdo está sano. De momento vuelvo a entrenar, interrumpí todas las actividades cuando el cardiólogo me dijo que había que 'coger el toro por los cuernos' y someterme a un cateterismo diagnóstico para salir de dudas. En ese momento sí que me asusté, tenía previsto participar en el Medio Maratón de Albacete (aunque para hacerlo con un trote suave) y mi participación quedo reducida a la de espectador, eso sí: muy entusiasta. Mi objetivo para este mes es empezar a perder el par de kilos que he acumulado con el parón y recuperar poco a poco el fondo. Con mantenerme activo durante el verano me doy por satisfecho. La competición no me preocupa demasiado; si ya no puedo ir a 4:40 en un medio maratón pero sí puedo ir a 5:00,  tampoco es que exista gran diferencia, no estaba precisamente en la élite.

viernes, 7 de marzo de 2014

Nuevos 'retos'

Una de las cosas buenas de tener 45 años y encontrarse en una situación personal y profesional moderadamente cómoda es que, durante todos estos años, se han cerrado muchas puertas, se han cerrado muchos caminos y se han cosechado muchas decepciones. Pero, a pesar de eso, siempre he sido capaz de encontrar un nuevo camino. En ocasiones he tenido que dar interminables rodeos... pero he llegado dónde quería llegar, o al menos a otro sitio confortable. Ahora me encuentro con que, de momento, no puedo correr como solía hacerlo hace un par de semanas... pero ayer, durante el rodaje lentísimo que ahora hago, me sentí fenomenal. Todo tiene sus ventajas; rodar con las pulsaciones bajas, sin cansancio, es otra forma de disfrutar de la carrera. Me sentí muy bien trotando por el Parque Lineal, escuchando música y pensando cómo sería mi vida de corredor popular durante este tiempo de espera antes del diagnóstico. No pintaba mal, correr así es agradable y en cuanto a la competición sí, la echaré bastante de menos... pero al menos en la Media de Albacete participaré... solamente es cuestión de buscar a alguien a quién acompañar para ayudarle a bajar de 2:00 horas... y para el primer 10K homologado de Albacete (en el que tanto deseaba participar con la intención de bajar, de una vez por todas, de 45') tengo pensado también acompañar a alguien que se esté iniciando y quiera terminar su primer 10K... si es en menos de una hora mucho mejor... Se puede seguir disfrutando del running... es cuestión de buscar otros estímulos y otras metas. Eso sí, como me den el alta.... no quiero ni pensar los kilómetros que voy a hacer para celebrarlo...
Este es el tipo de rodajes 'placenteros' que estoy haciendo ahora:



jueves, 6 de marzo de 2014

Otra forma de correr

Para  la repetida pregunta ¿tú por qué corres? siempre he tenido una respuesta rápida, seguida de cientos de respuestas más detalladas: 'corro, porque puedo hacerlo'. Evidentemente esta debe ser la primera premisa, si no pudiera hacerlo tendría que buscar otras formas de alcanzar las satisfacciones y las metas que consigo corriendo (sentirme bien, estar de mejor humor, relajarme, reflexionar, despejar mi mente, estar en forma, preocuparme por mi salud, cuidarme, ... y en general: ser mejor de lo que sería si no lo hiciera) pero resulta que puedo hacerlo y, además, me gusta. Es a la vez una obligación y una cierta responsabilidad: he encontrado una forma fácil y divertida (aunque en ocasiones tenga que forzar mi voluntad, que, bien pensado, es uno de los beneficios que obtengo) de obtener pequeñas y grandes satisfacciones. Digo que es una responsabilidad porque a veces lo veo como un regalo ... algo que muchas personas no pueden hacer y que, algún día (pensaba que cuando fuese muy viejecito...) dejaría de tener. Así que así era... en primer lugar y sobre todo: 'corro porque puedo hacerlo'.

Pero resulta que un día, uno decide que hay que volver a hacer una prueba de esfuerzo... ya han pasado cuatro años desde la última y además la idea de correr un primer maratón planea cada vez con más frecuencia por mi cabeza. Así que, como uno es una persona razonablemente prudente, me someto a esta prueba con la secreta intención de obtener el visto bueno del médico para comenzar la preparación de un maratón, poco a poco, sin una fecha elegida todavía. Pero resulta que en lugar de ese plácet lo que obtengo es la 'sugerencia' de visitar a un cardiólogo para encontrar la causa de las alteraciones que han aparecido en mi electrocardiograma en la fase de máximo esfuerzo y durante los primeros minutos de la recuperación. De momento no hay que preocuparse, pero de momento hay que retirarse de la competición, del trail y olvidarse de series, cuestas  y todo aquello que solemos llamar 'calidad'. De momento estoy haciendo unos rodajes suaves 'estupendos' ... como aquellos que hacía hace años cuando me iniciaba en esto... pero ahora  sin subir pulsaciones (algo he mejorado en estos años). Tampoco está mal correr 8, 10 o 15 kilómetros sin disparar mis pulsaciones, manteniendo un ritmo en torno a 5:30... no está mal si es una transición... Esto parece que va para largo... no es urgente y estoy en lista de espera en la Seguridad Social...me dicen que, con un poco de suerte, para el verano tendré un diagnóstico. De momento intento no preocuparme demasiado (aunque en la era de internet es casi imposible... intenta si no a introducir 'atletismo' y 'problemas coronarios' en el buscador de google y verás que obtienes...) y buscar otra forma de correr... más 'zen'. Ahora mi objetivo cada día que salgo es ver el pulsómetro lo más bajo posible... a ver si soy capaz de correr 'sin despeinarme'... ¡vamos! un poco más despacio ¡tú puedes!.

miércoles, 5 de febrero de 2014

XV Vuelta a la Peña de San Blás

Un año más esta prueba a supuesto mi debut en el Circuito de Carreras Populares Diputación de Albacete. Un año más, también para no romper la tradición, he hecho un tiempo peor que el del año anterior (y ya van cuatro). Me gusta esta carrera, a pesar de que cada vez la corro peor, será el punto de sufridor que todo corredor popular tiene que tener. El caso es que el balance de la carrera es positivo, a pesar de que tuve que caminar incontables veces y bajé las cuestas como si temiese hacerme daño. A pesar también de que el tiempo, como corresponde a estas fechas, no fue demasiado apacible.  Pero me quedo con lo positivo. La salida fue buena, y el ritmo hasta el kilómetro cinco (aproximadamente) en el que dejé de correr por primera vez, fue muy bueno. Incluso llegué a hacer un segundo kilómetro en torno a 4:00... Pero, por primera vez, antes de 'coronar' Puerto Lope, tuve que caminar... y a partir de ese momento la carrera se me fue de las manos. A la menor cuesta tenía que dejar de correr. Cuando me detenía, no podía quitarme de la cabeza mis pretensiones de participar en pruebas de trail... mucho tengo que mejorar si no quiero pasar por un sufrimiento extremo. De momento este fin de semana no compito en ninguna prueba, y el siguiente fin de semana voy a Bienservida, a medirme de nuevo con el trail. Me encanta, aunque corra fatal, aunque suba penosamente... Es lo que quiero hacer, así que esta semana, a entrenar.

Esta es mi desastrosa carrera en Elche de la Sierra desde el punto de vista de Garmin...