miércoles, 18 de febrero de 2015
La dureza del Trail
El pasado sábado, mientras realizaba un entrenamiento trail con Pedro en las inmediaciones de su pueblo (La Felipa), me preguntaba en que momento habría yo llegado a la conclusión de que en abril podría estar en condiciones de participar (con cierta dignidad) en el Desafío Lurbel. Evidentemente no estoy en buena forma. Una cosa es que, después del parón del pasado año, haya conseguido terminar un par de medios maratones con cierta facilidad (aunque en un tiempo más discreto que en otras ocasiones) pero un trail... eso son palabras mayores, sobre todo con la falta de entrenamiento en cuestas que acumulo. Pero bueno, aún podemos hacer algunas cosas: alguna salida en fin de semana, volver al gimnasio y fortalecer... en fin, poco a poco. De momento muy contento con mis nuevas zapatillas (muy buenas sensaciones en el estreno de mis Saucony Xodus) pero algo decepcionado con mis hoy doloridas piernas.
viernes, 30 de enero de 2015
¿De verdad vas a participar en el Desafío Lurbel?
No se trata de una pregunta meramente retórica. Me inscribí en esta carrera quizás un poco impulsivamente, por una parte sabiendo que es la carrera que más me interesa esta temporada pero también que, al menos de momento, mi estado de forma está lejos de ser el idóneo para disfrutarla. De todas formas aun queda suficiente tiempo hasta el 12 de abril como para prepararla adecuadamente. La pregunta viene precisamente por los pasos que se supone debería estar dando para la preparación; quizás no hay demasiada relación entre mis deseos de disfrutar del Desafío y los entrenamientos que estoy llevando a cabo. Cuando terminé la Media de Santa Pola elaboré un plan , el cual estoy siguiendo actualmente (al menos de la forma en la que yo sigo mis planes... de forma laxa) cuyo objetivo era bajar de 45 minutos en el 10K que se celebrará en Albacete el siguiente fin de semana al Desafío Lurbel...es decir obvie la preparación del Desafío Lurbel... Bueno lo que si hice fue introducir algunos cambios en la programación de los entrenamientos para adaptarlos a otro tipo de carreras que me interesan esta temporada (este trail sobre todo y la Media de Albacete) y ¿cómo lo hice? pues 'a ojo'... alargué las tiradas largas (haciéndolas de 20 Km desde el principio), y decidí hacer cada semana al menos un día de cuestas (bien en un entrenamiento libre o bien participando en alguna carrera de montaña)... también tenía pensado realizar algún tipo de fortalecimiento del 'core' (sin especificar ni como ni cuando). Lo cierto es que el plan lo sigo 'más o menos', con las tiradas largas estoy satisfecho, pues las he hecho 6 domingos consecutivos (eso para mi es un logro) por lo que he recuperado algo de fondo. Pero de cuestas nada de nada, es lo malo de vivir en Albacete. Todavía no me he estrenado en el Circuito de Carreras Populares de este año (que las primeras semanas ofrece una buena oportunidad de hacer carreras de montaña, incluso algún pequeño trail) y tampoco me he acercado a la vecina Chinchilla par disfrutar de sus cuestas. Y de 'core' nada de nada. En fin, todavía es pronto y puedo rectificar... me conformo con hacer este domingo el séptimo largo consecutivo y con debutar en la montaña dentro de un par de semanas en el Trail de Bienservida, aunque me parece un poco arriesgado teniendo en cuenta las pocas cuestas que llevo encima, en algún momento hay que debutar. ¡Ah! y esta mañana si que he hecho algo específico en mi preparación de la Lurbel, me he comprado unas nuevas zapatillas de trail: las Saucony Xodus 5, estoy contento, por el buen camino...
martes, 20 de enero de 2015
26ª Mitja Marató Internacional Villa Santa Pola

Un año más mi participación en la Media Maratón de Santa Pola supone el inicio de mi particular temporada de carreras. Este año, como estoy especialmente bajo de forma, mucho más. A partir de mi resultado he elaborado el próximo plan de entrenamiento a seguir. Llevo participando en Santa Pola desde el 2011 y este ha sido el año en el que peor marca he hecho, aún así estoy satisfecho con la carrera. Partía de una forma física bastante justita y a pesar de ello pude disfrutar de la carrera. Como siempre llegamos a Santa Pola muy temprano, antes de las 8:00 (la salida era a las 10:30) así que nos dio tiempo a recoger el dorsal sin tener que hacer prácticamente cola y a desayunar con mucha tranquilidad, sin embargo demoramos demasiado el momento de cambiarnos de ropa y dejar la bolsa en el guardarropa (hacía mucho frio y no apetecía estar demasiado tiempo en pantalón corto) por lo que, a pesar de la eficacia de los voluntarios del guardarropa, nos tocó hacer una buena cola para dejar la bolsa y llegamos a la salida apenas unos minutos antes de la salida. Ni cajones ni nada... tuvimos que entrar al fondo de la carrera, por lo que perdimos casi cinco minutos en la salida. Este año si que pude sufrir en mis carnes lo que significa formar parte de una masa de 9300 corredores, imposible correr en el inicio de carrera. Pedro enseguida se fue buscando huecos y según dice, a partir del kilómetro siete ya pudo correr a su ritmo. Yo no tenía tanta prisa, en un primer momento intenté seguir el ritmo de Ángel, que también iba buscando huecos y zigzagueando pero con algo más de tranquilidad que Pedro, pero aproximadamente en el kilómetro dos me di cuenta de que si seguía a ese ritmo de tirones y parones terminaría desfondándome. Así que me lo tomé con mucha tranquilidad, me dejé llevar más o menos por 'la masa' sin dar demasiados tirones, pensando que, en algún momento, la carrera se terminaría abriendo y podría correr 'a mi ritmo'. En el kilómetro diez llevaba ya perdidos ocho minutos respecto a mi tiempo del año pasado, evidentemente no era el día para hacer marca. A esas alturas de carrera si que podía correr a un ritmo un poco mejor y así lo hice, pero siempre a un ritmo muy cercano al 5:00, algo por debajo de éste, muy cómodo. Lo bueno es que toda la carrera estuve adelantando corredores y eso siempre transmite buenas sensaciones. Al final un tiempo oficial de 1:51:32 (1:46:48 real), el peor de todas mis participaciones pero muy satisfecho por lo que pude disfrutar.
Después de la carrera un buen arroz y una buena sobremesa con Ángel y con Pedro en La Cofradía. Un buen día para compartir con buenos amigos, una carrera que siempre quiero repetir.
lunes, 5 de enero de 2015
Propositos para 2015
miércoles, 31 de diciembre de 2014
BALANCES
Este año no estaba demasiado motivado
para participar en la San Silvestre. Creo que es el primer año que
fallo desde que hace ya unos cuantos se convirtió en mi puerta de
entrada en la nueva vida de corredor. De todas formas no estaba
dispuesto a terminar el año sin salir a correr una vez más, así
que esta mañana me calcé mis zapatillas, me abrigué un poco (la
temperatura era de -2ºC) y salí a correr sin mucho criterio, sin un
objetivo concreto, solo disfrutar de una fría y soleada mañana. Un
momento ideal para reflexionar y hacer balance del año. No ha sido
un año fácil, sobre todo en su último tramo, en el que he sentido
y sufrido el autentico significado de la palabra huérfano. Pero la
vida es así y no tengo nada que reprocharle, hemos tenido un montón
de momentos perfectos y de sucesos extraordinarios, algunos los he
aprovechado y otros han pasado de puntillas. Mi madre tuvo una larga
vida, llena de malos y de buenos momentos, tengo la sensación de
que, al final, fueron más los buenos, y eso me reconforta. En lo
deportivo, lo más relevante, ese gran susto que me mantuvo durante
meses con el corazón encogido. Pero bueno, no puedo quejarme, las
grandes perdidas son llevaderas con ese pequeño ejercito, soldados de Salamina, de amigos y
familiares que están ahí, para lo que uno necesite. Feliz año
nuevo.
viernes, 7 de noviembre de 2014
METAS Y MARCAS
El 9 de mayo de 2010 debutaba en medio maratón, en Albacete
y conseguía hacerlo en un tiempo oficial de 1:45:17 (por debajo de 1:45 en
tiempo real); todo eso después de llevar
corriendo de forma habitual solamente desde octubre del año anterior y de haber
estado lesionado más de un mes. En esos
momentos me pareció algo increíble, a miles de kilómetros por encima de mis
expectativas. Eso me dio una gran confianza, pesaba que la progresión continuaría y muy pronto estaría superando
nuevas metas. Mi optimismo además estaba apoyado en los datos que me ofrecía el
podómetro que usaba para correr (todavía no tenía mi Garmin), que medía de
forma bastante halagadora (aunque sospechaba que había gato encerrado porque no
me cuadraba hacer mejores tiempos en los entrenamientos que en las carreras
oficiales). El 12 de junio de ese mismo año corrí por primera vez las 10 millas
de Madrigueras y conseguí hacerlo en un
tiempo oficial de 1:13:27 (a 4:34, concretamente 4:39 en la primera vuelta y
4:29 en la segunda). La progresión estaba confirmada, el cielo era el límite.
Sin embargo, a partir de entonces todo se ralentizó, incluso retrocedió
muchas veces (por ejemplo nunca más
conseguí correr una distancia tan larga como la de Madrigueras a esa velocidad).
Tuvieron que pasar unos cuantos años
(hasta el 9 de junio de 2013) para que mi tiempo de medio maratón bajase de
1:40… y nunca he conseguido hacer una marca de 10K por debajo de 45 minutos. Algo ha pasado, la edad, los kilos de más, los
parones,… o todo combinado. El caso es que mis expectativas iniciales se han
matizado mucho. Lo cierto es que llevo mucho tiempo (años) libre de lesiones,
entreno con cierto hedonismo y esto en el fondo no está mal. Quizás lo mejor
sea aspirar a mantenerme más o menos en forma y libre de lesiones y a poder
disfrutar de las carreras. Eso sí… me han dicho que en abril del próximo año se
celebrará en mi ciudad el Campeonato de España de 10 km en ruta… una buena oportunidad para bajar (por fin) de 45
minutos. Sin obsesionarse, pero con metas… son estas las que me mantienen
activo.lunes, 20 de octubre de 2014
XXVII Medio Maratón Ciudad de Hellín
Necesitaba correr un medio maratón para terminar de convencerme de que todo estaba bien, de que haber obtenido el alta medica significaba que no tenía ningún problema para seguir corriendo y que sólo era cuestión de entrenar lo suficiente para recuperar la forma que tenía antes del parón. Desde que corrí el primer medio maratón le perdí bastante el respeto a esta prueba, tanto que suelo pensar que un medio maratón lo puede terminar cualquiera (que esté dispuesto a esforzarse durante unos meses siguiendo, más o menos, un plan). Pero como he corrido ya unos cuantos con desiguales sensaciones y resultados, también sé que puede hacerse muy largo. El medio maratón de Hellín además tiene alguna dificultad añadida: su perfil. No es que las cuestas sean una barbaridad... pero en una distancia tan larga se hacen notar. Sé que todavía me sobran unos cuantos kilos y me faltan muchos kilómetros para volver a estar 'fino', también sé lo duro que puede hacerse un medio maratón cuando se está todavía tocado por el último catarro... pero, a pesar de ello, necesitaba probarlo, y era muy importante llegar hasta el final lo suficientemente entero como para seguir entrenando con buen ánimo. Así que el domingo me pegué un buen madrugón para desayunar tranquilamente, recoger a Pedro e irnos a Hellín a correr. Como siempre, una vez que estás allí esperando recoger tu dorsal, intercambiando comentarios con otros corredores, saludando y charlando con los conocidos piensas que todo el esfuerzo merece bastante la pena. Esta era la segunda vez que participaba en esta prueba, la primera vez acompañe a Manolo, que tuvo algún problema en una pierna, por lo que el ritmo que llevamos fue bastante suave. Mi objetivo ahora era fundamentalmente terminar, así que saldría tranquilo, a un ritmo cómodo para la primera vuelta y luego pues ya veríamos... El resultado fue que estaba peor de lo que imaginaba, en los dos primeros kilómetros no lleve ninguna referencia del ritmo porque mi Garmin todavía no se había puesto en marcha y esto provocó que fuese un poco más rápido de lo que debía. Así que la segunda vuelta tuvo que ser más lenta que la primera. Cuando faltaban poco menos de dos kilómetros me recogió Pedro, que había terminado su carrera y regresado para acompañarme en el último tramo, mantuve bien el ritmo (ese ritmo lento que llevaba) e incluso aceleré a falta de un kilómetro, pensando en apretar un poco más en cuando tocase la pista (los últimos 300 metros se corrían en la pista de atletismo). No pudo ser, al tocar el tartán no me vi con fuerzas de mantener ese tirón hasta el final, así que regulé un poco y en los últimos 97 metros aceleré con todo lo que me quedaba. No estuvo mal, pues llegué a 3:15 que eso para mi es una buena velocidad (y frenando al final para no adelantar al corredor que estaba a punto de cruzar la meta, cosa que me parece sumamente ridícula si no es el primero). Al final 1:51:30, una de mis peores marcas pero muy contento de haber vuelto. La próxima vez un poco mejor.
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